Hace algunos días, un grupo de un poco más de 10 jóvenes profesionales fuimos invitados a una conversación privada con el ex presidente Lagos. El tema que le interesaba a don Ricardo era explorar nuestras posturas respecto de la participación política y de servicio público, considerando que eramos profesionales que teníamos una historia de trabajo en pobreza, interéses públicos, que salimos de en un 90% de la PUC y otro 10% de la Chile, y que no estábamos inscritos en partidos políticos o siquiera trabajando en el sector público, a excepción de un par.
La conversación se centró en las barreras de entrada que veíamos a entrar en la actividad política: los cuoteos, la mediocridad, adscribir a un partido político y seguir su logica, la faltas de orientación al logro, los menores ingresos, entre otros. En lo personal comparto sólo algunos, fundamentalmente ligado a los costos personales que es necesario pagar, y la lógica de "hacer carrera" versus la orientación a resultados.
También, diría que fue sorprendente, ver que hubo un rápido consenso en que no teníamos ataduras respecto de lo público y lo privado, los partidos políticos, empresa o estado, y otras taxonomías que por lo general marcan posiciones.
Pero más allá de todo eso, lo que me quedó es que hay consenso en una fuerte orientación a la EFICIENCIA, combinado con una falta de claridad, profundidad o expresión por último, de una VISIÓN de la sociedad que queremos-proponemos, de los problemas que hay que enfrentar hoy, y del SUEÑO país que recoger. Claridad en que éramos un grupo que nos interesaba "hacer las cosas bien", pero silencio y confusión ante las preguntas sobre QUÉ hacer bien y POR QUÉ.
A mi juicio, es imposible separar lo que allí ocurrió con los seres que somos. Y lo constaté incluso: éramos en la gran mayoría hijos de la dictadura (promedio 30 años), de tradición Católica, de padres exitosos en términos económicos, de colegios privados del barrio alto, y en un 80% con un pasado común ligado al trabajo en campamentos cercanos a Un Techo Par a Chile e Infocap. Don Ricardo dijo: "en fecto, uds. no son un buen grupo para un focus group". FAltó un pingüino commentó otro después. Desde ahí emergió la conversación.
Lo veo reflejado en la poca claridad de los dicursos, en la duda de la apropiación, en la pasión por la eficiencia, en la orientación al logro, en la segregación respecto de la clase media, en la duda y el silencio en definitiva. Y me asumo parte de eso en cierta medida.
Lo que creo.
Creo que la EFICIENCIA es un valor presente en esta sociedad y en este grupo, y que es legítimo considerarlo.
Creo que la eficiencia no es suficiente ni buena en sí, y por lo tanto creo que un nuevo referente o al menos la sensibilidad de un grupo como el que participó en esta conversación debe recoger y encarnar un SUEÑO de país y de sociedad, lo que implica tomar posiciones respecto de ideales.
Creo que un desafío mayor es instalar las conversaciones y esfuerzo por suluciones de temas que no se suelen hablar y que definitvamente van mucho más allá que la lucha contra la pobreza. La inserción de Chile en el mundo global, la energía, las fronteras, la generación de alimentos, la biotecnología, la discriminación, la calidad del trabajo, el sindicalismo, la nueva familia, etc.
Finalmente, creo que el legado que deja la dictadura en términos de no participación ciudadana y política, se nota en la actitud que tomamos muchos profesionales que petenecemos a círculos llamados de elite, en la que más allá de las opiniones siempre váildas y legítimas, las especulaciones de porqué no nos metemos, las críticas profundas y lúcidas al sistema político, u otras cosas de este tipo, NO NOS ESTAMOS METIENDO EN POLÍTICA. Y eso me preocupa y me interesa revertir. Por cierto hay muchos que si se están metiendo, pero el fenómeno que encarnamos ese grupo es definitvamente representativo del al menos ese segmento de la sociedad.





Es cierto que Don Riki es atractivo y un gran personaje, eso no lo puede negar nadie. Grande por tener este tipo de iniciativas de conversacion con profesionales jovenes.
Creo que el problema ante la poca intención de trabajar en politica, es que el gran desanimo proviene de los "compadrazos" tipicos que uno ve en sectores de trabajo, donde no necesariamente el meor es quien queda en el puesto, muy por el contrario.
Creo que muchos podrían trabajar, pero sumarse a un partido cuando en realidad no tienes el convencimieto partidario, seguro que te mantiene alejado y sin ganas de aportar, por lo tanto, los puestos politicos quedan e manos de en realidad "los que hay no mas".
Quizás si la politica se abriera y fuera "menos politica", donde los cargos en servicios sociales no sean un pago de votos, quizás lograriamos mucho más, pero si no nos ofrecemos: ¿como cambiará?
Es un poco lo de la gallina o el huevo: la politica esta plagada de compadrazos, pero los de afuera no se quieren meter. Circulo cerrado sin salida aparente.
Yo creo que tenemos que entrar no más. Y salir, y volver a entrar. Tenemos que ver el trabajo en el sector público o en política, como un espacio de realización superior. Y tenemos que hacer que así sea.
No nos lo preguntemos, hagámosla a nuestra manera.
Abrazo,
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Pancho Cerda
www.franciscocerda.cl