Ayer asistí a la conferencia que dió Bert Hellinger (filósofo y psicólogo alemán) en la Universidad Central. ¿El tema?; "¿Qué nos hace feliz? y ¿cómo florece el amor?".
Soy de los que asiste permanentemente a charlas, seminarios, conferencias, mesas redondas y también a talleres de aprendizaje experiencial. Los hago también. Con todo esto, la experiencia de ayer fue tremendamente significativa, aún cuando se podría haber tratado de una charla más. La reflexión que quiero compartir no tiene relación con Hellinger, su pensamiento y técnica (por cierto sorprendente y enriquecedora). lo mío es sobre liderazgo y cambio social.
Escuchando y viendo lo que Hellinger decía y hacía con nosotros; impresionándome con sus "hallazgos" y la sabiduría alcanzada, me pregunté algo que se me repite: ¿cómo es que tan poca gente sabe esto si es tan valioso?. Pero pronto dije: "esto pasa con casi todo".
Cuántos tienen las distinciones acerca de juicios y afirmaciones, o pedidos y ofertas (Austin y Searle); quién recuerda que una parte importante de nuestra mente es inconciente (Freud); y que la materia es energía?; y que el sistema en el que vivimos nos define?; y que los sistemas y sus posibilidades están dados por su estructura? (Maturana); y que existen varios tipos de liderazgo?; y que escuchar es una acción?; y que la mente no está en el cerebro? (Varela); y que la emoción precede y comanda a la razón? (Damasio); y que nuestros problemas se explican en gran medida por las relaciones con nuestra madre y nuestro padre?; y que mi indentidad se construye y no existe allá afuera; y que la conducta tiene un fundamento biológico anterior?; etc, etc, etc.
Seguía experimentando esa charla y la idea que se me vino es que (advierto que al principio puede parecer tonto), cambiar el mundo no es nada de fácil.
Que han habido y hay grandes líderes, grandes pensadores, y el mundo cambia lento o persiste en problemas históricos. Que lo obvio o lo bueno no cala en la realidad tan fácil o tan rápido como quisiésemos. Creo que es importante esta reflexión, y lo junto con lo que plantea Ronald Heifetz (director del Leadership Education Project de la John F. Kennedy School of Goverment de la Universidad de Harvard) en el libro que se titula como este post.
El liderazgo necesario en el mundo de hoy se caracterizaría al menos por dos atributos: primero, es un liderazgo que empodera a la gente, y segundo, distingue cuando el desafío es un cambio adaptativo más que técnico. Reconozcamos que vivimos en una época en la que los problemas fáciles ya fueron resueltos, y que entramos en una donde los problemas son difíciles porque demandan una reinterpretación de la técnica, como fundamento para enfrentar "la realidad".
Yendo más allá en la reflexión y más acá en lo geográfico; creo que en Chile necesitamos un diálogo social distinto, con una reinterpretación del Hombre, el ciudadano, los líderes, el futuro, y como he dicho anteriormente, de la empresa y los emprendedores. Más que RSE, una RSP (Rol Social de la Producción). Ya no qué esperamos de las empresas, si no que ¿qué empresas formará o colaborará a formar cada uno de nosotros?, ¿qué espacios de liderazgo ocupará?, ¿cómo vivirá apropiado aunque no ocupe espacios formales de liderazgo?.
Vuelvo a insistir, para que Chile crezca al 8 o 10% necesitamos hacer cosas que no estamos haciendo, y muchas de las que estamos haciendo tenemos que hacerlas distintas, y la reflexión que pongo ahora es; los líderes, y el rol de ellos y sus seguidores deben ser reinventados para dar un salto... y ya no es fácil!




