La entrevista que le hicieron a Juan Claro el domingo en el Mercurio, me impulsó a escribir este post que tenía guardado hace tiempo. Creo (y quiero creer) que la carrera política está sufriendo cambios, o al menos ciertas tensiones, que podrían transformar el devenir de los países democráticos.
Este post tiene un "inter paper" de Fernando Flores junto a John Gray, sobre el Trabajo en el Ocaso de la Carreras, haciendo referencia a las transformaciones de la carrera en un mundo atravesado por la globalización, las tecnologías de la información y la ultra customización de productos y servicios. En resúmen, los autores sostienen que la institución carrera, como un proceso lineal, sostenido, siempre en aumento, coherente, homogéneo dentro del dominio de actividad, estable, posible y deseable, estaba en una fuerte tensión. La nueva economía está cambiando los trabajos mismos y la forma en que las personas los estamos llevando.
Lo que cambian son las representaciones que tenemos de él, las prácticas que lo expresan, y su plasticidad. Hoy, existen más y diferentes formas de trabajar: part time, free lance, teletrabajo, jornadas compartidas. Pero además, existe una mayor tasa de cambio de trabajo, mayores empresas unipersonales, y mayor cantidad de gente que trabaja en dominios distintos respecto de los que se "preparó" con sus estudios de especialización. Cada vez más personas cambian no sólo de trabajo sino que de rubro.
Pues bien, creo que es pertinen inicar una reflexión acerca de los posibles cambios que pueda estar sufriendo la carrera de los políticos, porque esos cambios podrían implicar el ingreso de más personas a la actividad, con ellos mejor competencia, y con ello mejor calidad. Pero además, implicaría esto una transformación de la ética del trabajo político y de los fines que persigue (los fines reales me refiero).
Algunos antecedentes para iniciar la conversación:
1.- son muchas las personas, jóvenes universitarios por ejemplo, que teniendo interés por temas públicos y sociales, rehusan a "hacer una carrera política". No les gusta el ambiente, sus prácticas, y la máquina que te absorve (ver post que escribí al respecto).
2.- son más los empresarios o profesionales del mundo empresarial que tienen interéses y discursos de interés país. Juan Claro, como queda de manifiesto en esta entrevista, pero tambien Iván Vera, Juan Carlos Eiccholz, Cristina Bitar, Martín Varsavsky, etc.
3.- la gente en general quiere mayor libertad y autonomía en la vida. Estamos en la era de culto al individuo (ver Lipovetsky), e instituciones tan restrictivas al desarrollo de él, van en decadencia. Poder participar activamente de la política, pero con menores costos de entrada y salida, es lo que muchos ánhelan (entre ellos yo) con cierto afán o resiganación... dependiendo del caso (en otro post comentaré los costos de entrada y salida).
4.- la tensión que veo es la del Negocio de la Política.. Cómo hacer de la política el negocio de la rentabilidad social y no la de los votos. O, cómo hacer que los que ella se dedican gasten sus energías en la rentabilidad social real, y no en los votos o juegos de poder que les permiten seguir en el juego.
Dejo planteada la conversación, porque considero que innovaciones en este ámbito pueden desbloquear un potencial de energía inédito para hacer que los países hagan la pega que tienen que hacer para ser más prosperos, justos, y felices.
sep
04
¿El ocaso de las carreras de los políticos?
Enviado por Francisco Cerda
el 04/09/2006 a las 12:17
Etiquetas: Sociedad
La entrevista que le hicieron a Juan Claro el domingo en el Mercurio, me impulsó a escribir este post que tenía guardado hace tiempo. Creo (y quiero creer) que la carrera política está sufriendo cambios, o al menos ciertas tensiones, que podrían transformar el devenir de los países democráticos.
Este post tiene un "inter paper" de Fernando Flores junto a John Gray, sobre el Trabajo en el Ocaso de la Carreras, haciendo referencia a las transformaciones de la carrera en un mundo atravesado por la globalización, las tecnologías de la información y la ultra customización de productos y servicios. En resúmen, los autores sostienen que la institución carrera, como un proceso lineal, sostenido, siempre en aumento, coherente, homogéneo dentro del dominio de actividad, estable, posible y deseable, estaba en una fuerte tensión. La nueva economía está cambiando los trabajos mismos y la forma en que las personas los estamos llevando.
Lo que cambian son las representaciones que tenemos de él, las prácticas que lo expresan, y su plasticidad. Hoy, existen más y diferentes formas de trabajar: part time, free lance, teletrabajo, jornadas compartidas. Pero además, existe una mayor tasa de cambio de trabajo, mayores empresas unipersonales, y mayor cantidad de gente que trabaja en dominios distintos respecto de los que se "preparó" con sus estudios de especialización. Cada vez más personas cambian no sólo de trabajo sino que de rubro.
Pues bien, creo que es pertinen inicar una reflexión acerca de los posibles cambios que pueda estar sufriendo la carrera de los políticos, porque esos cambios podrían implicar el ingreso de más personas a la actividad, con ellos mejor competencia, y con ello mejor calidad. Pero además, implicaría esto una transformación de la ética del trabajo político y de los fines que persigue (los fines reales me refiero).
Algunos antecedentes para iniciar la conversación:
1.- son muchas las personas, jóvenes universitarios por ejemplo, que teniendo interés por temas públicos y sociales, rehusan a "hacer una carrera política". No les gusta el ambiente, sus prácticas, y la máquina que te absorve (ver post que escribí al respecto).
2.- son más los empresarios o profesionales del mundo empresarial que tienen interéses y discursos de interés país. Juan Claro, como queda de manifiesto en esta entrevista, pero tambien Iván Vera, Juan Carlos Eiccholz, Cristina Bitar, Martín Varsavsky, etc.
3.- la gente en general quiere mayor libertad y autonomía en la vida. Estamos en la era de culto al individuo (ver Lipovetsky), e instituciones tan restrictivas al desarrollo de él, van en decadencia. Poder participar activamente de la política, pero con menores costos de entrada y salida, es lo que muchos ánhelan (entre ellos yo) con cierto afán o resiganación... dependiendo del caso (en otro post comentaré los costos de entrada y salida).
4.- la tensión que veo es la del Negocio de la Política.. Cómo hacer de la política el negocio de la rentabilidad social y no la de los votos. O, cómo hacer que los que ella se dedican gasten sus energías en la rentabilidad social real, y no en los votos o juegos de poder que les permiten seguir en el juego.
Dejo planteada la conversación, porque considero que innovaciones en este ámbito pueden desbloquear un potencial de energía inédito para hacer que los países hagan la pega que tienen que hacer para ser más prosperos, justos, y felices.
miguelnr
el 05/09/2006 a las 3:24
Lo del culto al individuo ya lo llevo escuchando desde que nací, y tengo 23 años, asi que de nuevo tiene poco.
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