Ha propósito de la gran caida de Wall Street de ayer, pero también por otros elementos (calentamiento global, ecacez de agua, demanda por alimentos, etc) me he sorprendido el último tiempo en más de una conversación, con distintas personas, de distintas nacionalidades y niveles culturales, distintas edades, comentando que podemos estar ad portas de una crisis de magnitudes que no imaginábamos hasta hace poco. ¿Y si se acaba el agua, el alimento, la energía, entramos en guerras multilaterales por la más básico?
¿Y si ya no podemos andar mas en auto porque no hay petroleo? ¿Y si deja de salir agua por la cañería? ¿Y si toda la plata la tienes que gastar en un poco de comida y no alcanza para nada más? ¿Y si los mercados se desploman a nivel mundial y la gran mayoría queda sin trabajo? ¿Y si todos empiezan a armarse hasta los dientes para cuidar su casa? ¿Y si no encontramos cómo calentar a nuestros hijos? No suena imposible al menos planteárselo.
Después tomando una perpectiva histórica: llevamos unos cuantos siglos desde la Revolución Industrial. ¿y si no va más esta nueva sociedad? ¿y si no era sostenible esta organización, con estos niveles de gasto de energía, demanda de alimentos, y volumen de la sociedad? ¿y si en la desesperación volvemos a los 13 siglos de vida de feudos? ¿y si los países ya no corren como segmentación? Preguntas tenebrosas también.
Ahora bien, todas esas preguntas me provocan emociones potentísimas, pero hay un que se me hace más potente aún: ¿y si se acaba la "buena voluntad"?
¿Si se acaban las ganas de solucionar los problemas que nos afectan a todos? ¿Y si este nuevo "a todos" vuelve a las idnetidades locales? ¿Y si se acaba el bien común?
No es natural que nos ocupemos de los demás. Ocuparnos de nosotros mismos ya se hace difícil en muchas ocasiones, y hacerlo por los otros es más escazo aún. ¿Demanda este nuevo mundo, nuevas voluntades?
Por cierto que sí.
¿Demanda este nuevo mundo, nuevos liderazgos?
Por cierto. Por cierto que sí. Se requiere más de nosotros, y por favor, les pido por favor, miremos, cuidemos, y cultivemos la buena voluntad. Eso de quierer que todos estemos bien, y estar dispuesto a hacer lo que haya que hacer para que eso sea así. Confío en que cuando nos enfrentamos con NUESTROS desafíos adaptativos aparecen los otros junto con nosotros. Pero nos podemos perder.





Simplemente estaríamos fritos.
Abrazo
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Saludos,
Patricio Morales
http://hacialoadaptativo.bligoo.com
Estaríamos fritos y quiero hacer ver que no está dada esa buena voluntad. Ni la buena voluntad como tal, ni que el NOSOTROS nos incluya a todos.
Siempre recuerdo lo que sucede con el cuerpo y la hipotermia. Sabiamente, el cuerpo comienza a no mandar sangre a las extremidades, bajar los latidos, demandar menos oxígeno, y quedarse sólo con circulación de sangre entre los órganos fundamentales y el cerebro. Así puede hacer que o esencial aguante más horas.
En fin, en tiempos de crisis los otros comienzan a ser las extremidades y mi buena voluntad (hacer por el otro cosas que incluyen un costo personal) se puede diluir. Pero si yo y NOSOTROS estamos más cerca, la buena voluntad se fortalece o se hace transparente incluso.
Abrazo,
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Pancho Cerda
www.franciscocerda.cl