jul
06

Más allá de los afectos en los equipos de Alto Desempeño

Enviado por Francisco Cerda el 06/07/2009 a las 0:43

Denuncio una fuerte distorsion al dejar que la afectividad mal entendida inunde las relaciones al trabajar en equipo, impidiendo que estos se transformen en equipos de Alto Desempeño. Denuncio que en Chile al menos, se trata de un mal que nos jode la vida y la posibilidad de construir organizaciones más potentes.

No es raro ver que al final del día, es el cariño, la afinidad, y la "buena onda" la que muchas veces define las facciones, los subgrupos, las alianzas, las ideas, los calificativos, los proyectos ganadores, los argumentos a utilizar en las organizaciones. Para ser más claro, son estos factores, más que las buenas ideas, el método, el profesionalismo, la argumentación, la técnica, los que definen el devenir de las organizaciones.

El tema es defintivamente central. Estamos diciendo, que por una razón a explorar, nuestro compromiso es mayor con el cariño y la simpatía, que con el logro de los resultados perseguidos. Para agarrar el toro por las astas, veamos primero qué es un equipo de Alto Desempeño.

Los equipos de Alto Desempeño, son aquellos que alcanzan resultados superiores en términos de los logros, y de la experiencia para sus miembros y quienes se relacionan de distintas formas con ellos. Exigen un esfuerzo significativo, pero por sobre todo una actitud y un estado de ánimo que es lo que marca la diferencia. No se trata incluso de juntar talentos en un mismo equipo (recordemos a los Galácticos en el Real Madrid), si no que de la estructura y dinámica que logran quienes conforman dicho equipo.

Uno de los buenos papers que he leído al respecto, es el que escribió Ignacio Fernandez y Trinidad Winter para la Serie Psicología y Empresa N° 4, Noviembre 2003 de la Escuela de Psicología de la Universidad Adolfo Ibáñez.

En él leemos: "Gautier y Vervisch (2002) afirman que los equipos de alto rendimiento exigen que sus miembros hayan desarrollado competencias individuales y colectivas, ya que ambas son necesarias para que estos equipos puedan constituirse como tales.
Respecto de las competencias individuales, las personas deben:

  • Desarrollar la combinación adecuada de habilidades, es decir, las aptitudes complementarias necesarias para la meta que tienen por delante.
  • Haber integrado la competencia técnica de cada uno, es decir, poder describir con exactitud el oficio y las oportunidades profesionales de los demás miembros del equipo.
  • Haber desarrollado la capacidad de escucha y estar atento a lo que dice la otra persona.
  • Además, ser concientes del eco que determinada intervención puede suscitar en los demás.
  • Integrar en la propia identidad la especificidad del otro. Esto significa asimilar las dificultades en las responsabilidades del otro, para así poder anticiparlas.

Las competencias colectivas se refieren a que los miembros del equipo:

  • Poseen las competencias para adoptar una perspectiva de conjunto de los problemas.
  • Están dispuestos a aceptar la responsabilidad del conjunto.
  • Son capaces de trabajar en equipo.
  • Están dispuestos a asumir conflictos productivos.
  • Los objetivos se encuentran identificados y son compartidos.Las necesidades de coordinación son elevadas.
  • El entorno evoluciona rápidamente."

Como vemos, el fenómeno equipo de Alto Desempeño, es un fenómeno que se da y es producto de una manera particular de combinación de los individuos que lo conforman, en términos de las relaciones, los egos, las tareas, los procesos, las capacidades, el ánimo, la actidud, los afectos, la tensión, entre otros.

Me parece que una de las partes del paper que más me sirve al post-denuncia es esta que nos habla del individuo y lo colectivo:

Anteposición de lo colectivo sobre lo individual: El equipo tiende al aprovechamiento de sus recursos con el máximo ahorro energético en el logro de sus objetivos. Es por lo anterior que los miembros del equipo deben saber anteponer los objetivos y metas del equipo, por sobre las personales, controlando así sus impulsos egoístas y subordinando sus fines personales a los del equipo. Además, deben prestarse ayuda cuando es necesario o recomendable, de tal manera que cada uno alcance sus objetivos, y por consiguiente, los del equipo."

Confianza y colaboración: esto es para compensar y equilibrar, en la medida de lo posible, los puntos fuertes y débiles de cada integrante del equipo, para establecer comunicaciones abiertas con una retroalimentación que permita la mejora permanente del equipo, y para aceptar los conflictos mediante la resolución de problemas a través de acuerdos y discusiones constructivas. Es fundamental dentro de los equipos de alto desempeño que exista una confianza entre los miembros. Como no todos son capaces de cumplir todas las tareas para conseguir finalmente la meta, la confianza en este contexto es la que permite la delegación y el poder hacer tareas distintas e interdependientes en el cumplimiento del objetivo común. Sin la confianza el equipo no tendría sentido, ya que las ideas y aportes de los miembros no serían considerados por los demás, siendo escaso el aporte colectivo. Es importante que se apoyen mutuamente, que haya entre ellos respeto, y una actitud abierta a los aportes que cada uno pueda hacer.

Con todo esto dicho, más el paper que recomiendo leer (pinchar el link más arriba), me parece que hay tres grandes elementos que quiero destacar esta vez: el NOSOTROS, la efectividad, y los compromisos trascendentes.

El NOSOTROS: ya hemos hablado en otros posts de esta construcción producto de la suma de yo + los otros. Y quiero volver a destacar que las implicancias de pensar en un nosotros más grande y no en yo como distinto a los otros, son radicales en las concecuencias de nuestros actos. Más allá de perseguir los interes individuales, o que esto que soy como individuo salga favorecido, hay una forma de pensar, sentir, amar, temer, declarar, perseguir, que es totalmente distinta. Cuando pienso en NOSOTROS mis defectos son vulnerabilidades mostrables, mis pasiones son con otros, mis certezas son dones que pongo a disposición, y mi finitud es una condición de insumo para el colectivo.

Me parece que es en ausencia de un NOSOTROS, cuando los conflictos son constitutivos de defensas personales más que dificultades para el encuentro. Son el ruido mismo de querer salvarme sólo, y no la dificultad para salvarnos juntos.

La efectividad subyugada: la segunda observación que tengo, es cuando la afectividad con los de mi facción es más poderosa que la efectividad del equipo. Es decir, cuando ser efectivos (efiencientes y eficacez) con lo que nos congrega queda subyugados a lo que hemos compartido como criterios para la mantención de lo que sería nuestra buena relación o cariño.

Imagino que todos hemos visto o hemos actuado, poniendo la relación y con esto me refiero a que hemos guardado comentarios o ideas en un supuesto favor a mantener las relaciones y no subir la tensión con aquel que queremos. ¿No es acaso menos cariño guardarse lo que realmente pienso, no decir que no estoy de acuerdo, en vez de enfrentar el desafío de ambos con los momentos de tensión que ello implica?

En el momento en que cedo el decir lo que pienso para no ir en contra del otro, es el preciso momento en que el equipo deja de ser de Alto Desempeño, para transformarse en un equipo de Alto Falso Cuidado, y mediocre desempeño.

Compromisos trascendentes: sin duda pienso que todo lo anterior tiene que ver, al menos en Chile, con una sobrevaloración de "la buena onda" o las que serían buenas relaciones, en el entendido que eso sería no decirse cosas difíciles o potencialmente hirientes. Es evidente que pieso que es justamente al revez: porque te aprecio, es que creo que tengo y puedo decirte lo que te diga por dificil que sea. Pero lo que quiero denostar, es la falta de compromisos trascendentes cuando lo que privilegiamos es la cuenta pequeña del mal rato que me ahorre, en desmedro de ese compromiso trascendente que nunca tuve o al que renuncié. Relaciones y misiones que pretendan no pasar por momentos de tensión, son meras declaraciones de deseos inauténticos que en su emisión aperantan producirnos satisfacción.

En síntesis, creo que la gran mayoría de los equipos adolecen de un sobrecompromiso con mantener buenas relaciones en términos de trato , pero reinan en la escasez de compromisos reales tanto con el logro de la tarea como con el destino del otro. Y creo, por supuesto, que en la medida que no cambiemos este aspecto que me parece cutural, es imposible que avancemos hacia esa sociedad que queremos para todos NOSOTROS. Por aquí pasa volver a las tasas de crecimiento que nos aseguren el desarrollo: el de los países, nuestra comunidades, nuestros equipos, y... nosotros!

 

Publicidad por Bligoo.com

Sitios que enlazan este artículo:

Patricio Morales
el 06/07/2009 a las 19:20

Que quiere que le diga socio.  Notable el post!  No cabe ninguna duda que el trabajo en un equipo de alto desempeño debe estar cargado de todos los atributos que mencionas.  Me quedo, por sobre todo, con la confusión que provocan los afectos.  Cuantas veces nos guardamos una buena conversación, un buen feedback, una buena critica constructiva por cuidar la relación que tenemos con otros y, tal como tu dices, celebramos al no haber pasado el mal rato que resultaria.  Es un contrasentido porque, si efectivamente sientes afecto por el otro, lo más razonable es enfrentarlo con sus dificultades o lo que, a nuestra interpretación, son sus defectos.

Por otro lado, nos cuesta muy poco enfrentar a las otras facciones.  Aquellas por las cuales sentimos menos afectos.  Seguramente esto se da porque creemos que tenemos menos que perder si es que nuestras intervenciones son mal consideradas.  Al fin y al cabo no nos sentimos cercanos a ellos.

Quiero agregar otro pelo a la sopa: el ínteres.   Y me pregunto ¿Que papel juega en esto?, ¿acaso no debíeramos actuar de forma distinta si las personas o el grupo me interesa o no?  Siento que cuando enfrentamos a individuos de facciones distintas a las nuestras es porque sus propósitos nos interesan menos que los de nuestras facciones.  Y aquí llegamos a los objetivos del grupo.  Si estos objetivos no son compartidos por los individuos del grupo, no tenemos forma de generar un equipo de alto desempeño y entonces me planteo algunos desafíos: ¿cómo entender si todos los integrantes del grupo comparten los objetivos? y ¿se puede promover el ínteres hacia esos objetivos si es que no son auténticos?  Lo que quiero decir es que me cuesta ver que, como parte de un equipo de alto desempeño, deba "crear" los intereses del grupo en los individuos que no los tienes... prefiero quedarme con lo auténtico.

Finalmente, agregar otro atributo que puede jugar en contra en los equipos del alto desempeño: los juicios.  Muchas veces categorizamos a los individuos únicamente por pertenecer a una facción.  Y si esa facción es distinta a la nuestra ya lo descartamos y no lo consideramos como aportes relevantes en un equipo de alto desempeño....

En fin.  Temaso el que has puesto y espero la segunda parte.

Un abrazo. 

 

-----------------

Saludos,
Patricio Morales
http://hacialoadaptativo.bligoo.com


Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS