
Mi más cariñoso saludo a Ni máquinas ni plata, en su cumpleaños número 4. Sin dejar de lado el cliché, parece mentira que haya pasado tanto tiempo desde que me lancé a escribir y cultivar la conversación que ayude a cambiar nuestro país, desde la consideración, entendimiento y gestión del factor humano. Las personas y todo lo que tenga que ver con ellas, dicho en simple.
Confieso que la ruta ha tenido un montón de confusiones: ¿escribir datos importantes, "papers", columnas de revistas, sólo escribir, para iniciados, para expertos, sólo Recursos Humanos, intangibles quizás, separar de la política, posts cabezones, posts rápidos, posts marginales?
También ha tenido que ver conmigo y esa identidad que no se puede NO construir. ¿Humanista, ejecutivo, profesional, distinto, intelectual, innovador, progresista, psicólogo, psicólogo laboral, psicólogo laboral y MBA, adulto, gerente, emprendedor, político? En fin, al final ha salido lo que es y que cada uno juzgue.
Para cerrar quiero aprovechar de decir dos cosas. La primera es constatar que bloggear ha sido un tremendo ejercicio en varios dominios. Me ha ordendado ideas, me ha hecho comprometerme, profundizar, aclarar, defender. Me ha permitido salir a la luz pública, me ha permitido ayudar a un montón de gente que sin conocerlos, y sólo por estas palabras, me ha confiado necesidades, dudas y ambiciones. De ha poco, ha sido cada vez más común terminar en conversaciones por teléfono, un buen café, y hasta ofertas de aperturas de mundo juntos.
Lo segundo es más sencillo: agradecer. Gracias a los entran periodicamente a Ni máquinas ni plata con la esperanza de un aporte. Gracias a los que han discutido y dado su opinión. Gracias a la tribu alrededor de Fernando Flores y al propio Fernando, por mostrarme esto que nacía con la web 2.0. Gracias a los que han leído y participado de la conversación. Gracias a los fierros puros y a la tecnología, que ha abierto estos espacios en donde los individuos podemos conectarnos con el todo de manera más profunda y potente. Finalmente, gracias a los que han confiado, y gracias a los que se han abierto a cultivar esta conversación que haga que nuestros países sean más prósperos, felices, y justos.
Gracias y nos seguimos leyendo. Definitvamente queda mucha pega por delante.





Felicidades!