He asistido a varios seminarios de
Icare. El último fue sobre RRHH. En lo personal, iba cargado de una idea que ronda permanentemente en la industria de las gerencias o jefaturas de RRHH; que no nos toman en cuenta lo que debieran, que no entienden la "real" importancia de los RRHH para la empresa.
Al respecto, me veo en la necesidad de decir un par de cosas. Primero, no comparto el resentimiento del gremio basado respecto de que no nos consideran lo suficiente, que no entienden lo importante que son los RRHH, como si esa importancia fuera un asunto "objetivo". La importancia de cualquier dominio de preocupación, su actividad y sus frutos, sólo depende de la satisfacción que le produce a alguien y de quién es ese alguien. Si para el presidente de la república o un gerente general, RRHH logra proveerle una solución a sus problemas reales, o le abre oportunidades también reales, sobre las cuales tenía total ceguera, entonces RRHH es un área importante. Pero en ningún caso creo que lo es porque quiénes trabajamos desde ahí lo consideramos, basados en el placer que nos provoca la mirada, la teoría, la complejidad de la tarea, o la conversación entre pares (que en todo caso me parecen apasionantes), o nuestra simple y compartida convicción de que son importantes.
En segundo lugar entonces, creo que el problema de RRHH es la promesa que encarna. Por lo general, estas áreas en las empresas no tienen promesas de resultados de negocio, sino más bien de un proceso que indirectamente podría ser beneficioso. Este es el problema.
Ejemplos, varios: te venden cursos de capacitación, pero no que la persona va ha generar nuevos y mejores resultados; te ofrecen buscar una persona, pero no que ella va a aumentar las ventas de la compañía, etc, etc, etc. Es cierto que los activos intangibles sólo valen en la medida que se relacionan positivamente con los tangibles (las competencias para usar un computador, y tener el computador), pero es cierto también que ya no estamos para vender actividades, y sí para vender resultados. Quiénes trabajamos con las personas, debemos medirnos por mejoras en los costos, aumento de los ingresos, eficiencia, nuevos negocios, valor de la marca, mejora de la calidad, etc.
Finalmente, sólo decir que esta idea me surgió cuando, al buscar estacionamiento en Casapiedra, me di cuenta que los autos eran más baratos que los del anterior seminario sobre liderazgo. Se me apareció la cadena causal:
NO PROMETEMOS RESULTADOS > NO GENERAMOS SUFICIENTE VALOR > NO NOS CONSIDERAN >NOS PAGAN MENOS