
El segundo nivel de la teoría (en desarrollo) de las peceras, es la de la Estrategia. La de esos que vieron que no todo era esfuerzo, sino que la idea correcta, la teoría, el conocimiento, el momento adecuado, la palabra precisa, la atención a las emociones, etc.
Una historia siempre viene bien, y la de los amigos siempre sale más fácil.
Esta es la historia de un amigo que había partido desde muy abajo en una empresa. Para ser más claros, había partido como junior, y pasando por asistente administrativo de contabilidad, luego de tesorería, y luego de la bodega, terminó siendo Jefe de Adquisiones. La empresa era una empresa productiva, por lo que por él pasaban varios millones de dólares al año.
Cuando me contaba su historía, me decía que no tenía otra opción que "sacarse la cresta". Su sueldo era el sostén de la familia, lo que le permitió a dos de sus hermanos ir a la universidad.
Como mi amigo de la historia anterior, fueron años de años levantándose temprano para llegar antes que todos al trabajo, irse al final, decir que sí a cuanta cosa que le pidiera, ir a cursos de capacitación en la noche para aprender computación, contabilidad, ISO 9000, y hasta inglés en los últimos años. Su esfuerzo, compromiso y dedicación, le valieron múltiples ascensos y aumentos de remuneración.
Al ascender a Jefe de Adquisiciones, me confiesa que es la primera vez que lo ponen en un trabajo en el que se siente inseguro y que sus "armas" de siempre no le servían.
Me contaba por ejemplo, que volvió a levantarse temprano para llegar antes, porque en el cargo anterior se había "achanchado" un poco, pero que en realidad sólo le servía para ponerse más nervioso. Sentando en el computador a las 7 de la mañana, los miedos eran más grandes que cuando empezaba a llegar la gente.
Se daba cuenta que las horas de trabajo, las listas de tareas de cosas que hacer, tener las cosas ordenadas, ser muy cordial con la gente, tener el pelo cortito, y vestirse bien, no servían para nada. Al final del día, le preguntaban sólo por dos cosas: si había comprado lo que tenía que comprar, y cuánto había sido el ahorro que había conseguido.
Al poco tiempo, me dice, tuve que cambiar de estrategia. Me di cuenta que me iba mejor cuando las negociaciones eran en ambientes más distendidos y procurando confianza mutua. Me hicieron tonto también, y me di cuenta que los más serios y con los que conseguía mejores descuentos, era con los muy jóvenes o con los que llevaban mucho tiempo en sus empresas. Me di cuenta también, que si priorizaba los pedidos de mejor manera, podía lograr mejores tiempos para la negociación. Me di cuenta, que debía dar por cerrado los negocios, sólo cuando estaban los papeles firmados o el despacho había llegado, porque fueron muchas las veces que en el afán de dar buenas noticias, informé cosas que luego se caían.
Ahora, a más de 10 años de haber asumido el cargo, no soy de ninguna manera el que llega más temprano. Me doy tiempo para ir al gimnasio, y programo mis almuerzos del mes con anterioridad para cerrar los negocios más importantes. Más aún, tengo un presupuesto importante destinado sólo a almuerzos con proveedores. Es sin duda en ese ambiente donde logro mejores acuerdos, y dónde además lo paso mejor. ¿Quién lo diría?, ahora pasarlo bien es un lujo que me puedo dar. Respecto de mis clientes internos, pedí a los de informática que me diseñaran una Carta Gantt que lleva el tracking de los pedidos y adquisiciones, de manera que puedan saber en todo momento cómo van sus pedidos. Así ellos se ajustan, y si tienen alguna duda me la hacen llegar directamente.
El caso anterior es uno de mis favoritos de los que pasaron de la pecera del esfuerzo a la pecera de la estrategia. Sobretodo porque es una persona sin estudios superiores, que tenía todo para quedarse en la pecera del esfuerzo. Le habría sido fácil y cómodo. Sin embargo, le pusieron el desafío aquel y supo cambiar la forma de enfrentar el trabajo y su derrollo laboral. Y fue un auténtico cambio de piel. Su ánimo, sus conversaciones, su visión del trabajo, la vida, y las relaciones, cambiaron totalmente. Abandonó sus seguridades y sus herramientas más preciadas, y se lanzó a nadar de otra forma, en otra pecera, y con otros peces. Notable!





Lo que cuenta la historia mas que nada es un tema de vision de trabajo es decir en las empresas hay dos tipos de trabajadores:
1.- Los que son trabajadores operativos es decir aquellos que hacen el trabajo de hormiga en una empresa estos son escencialmente los que hacen los trabajos tecnicos y de alta precision y que hacen el trabajo de hormiga.
2.- Los trabajadores de tipo dirigente es decir aquellos que hacen el trabajo de planificar y coordinar todas las actividades para que los trabajadores operativos puedan desarrollar. En ellos se caracterizan por posser caracteristicas de admisntracion y coordinar con gente ademas deben posser una vision mas global del negocio en el que estan involucrados y altas cualidades de liderazgo.
Lo que le paso a tu amigo es simplemente que le costo cambiar la mentalidad de trabajador tipo hormiga, a la que siempre estuvo acostumbrado, para pasar a una mentalidad de trabajador tipo dirigente.
Ahora la pregunta del millon....¿Que hubiera pasado si la empresa en donde trabaja tu amigo nunca le hubieran dado la oportunidad de ser jefe de adquisiciones y hubieran buscado por fuera un jefe de adquisiones en otra empresa?...Pues recordemos que en muchas empresas sucede que los trabajadores tipo hormiga nunca son ascendidos y promovidos.
¿Que hubieras hecho tu Francisco si esstuvieras en la posicion de tu amigo y en la empresa donde estas no te promovieran ni ascendieran?
Estimado Eduardo,
casi estuve de acuerdo contigo, pero la verdad es que no creo que sea ni tan simple, ni el paso a trabajador dirigente. Me es común encontrarme con profesionales que trabajan con técnicas de la estrategia, pero no implica que no se muevan desde la pecera del esfuerzo. No quiero ser peyorativo de ninguna manera, porque de hecho sólo estoy constatando y no veo porqué podría ser algo malo, pero que más del 70% de los que ingresan a la universidad sean primera generación profesional, es al menos un indicador que explica lo que digo. No es sólo cosa de estar en una posición o haber estudiado, es un paradigma con el que se nace y te enseñan.
En mi caso, habría "molestado" un montón hasta lograr el ascenso. Si no se hubiese producido, habría que tenido que saber renunciar y buscar oportunidades en otro lugar. Ya lo he hecho dos o tres veces, por lo que bien vendría la tercera. En esa movilidad laboral, sí se me nota la generación a la que pertenezco.
Saludos,
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Pancho Cerda
www.franciscocerda.cl
Bueno analizando tu respuesta respecto de que hubieras hecho para ser promovido creo que el primer punto de "molestar" es correcto es decir tratar de mostrarse para ser promovido y ascendido. Respecto del punto de renunciar creo que es mas complicado....recordemos que tu amigo no tiene educacion formal...y en chile y sobretodo en estos tiempos donde los titulos valen mas que la experiencia habria sido complicado tratar de cambiar de trabajo. En chile existen personas que estan "amarradas" a cierto tipo de empresa u oficio pq no saben no saben hacer otra cosa, sobretodo en las personas de menor calificacion, lo cual consitutye un tremendo drama que no es mencionado en nuestro pais. Recordemos tambien que al haber una sobreoferta de profesionales en chile muchos oficios se han "profesionalizado" y asi hoy dia se pueden encontrar hasta taxistas con titulo de ingeniero.
Lo que queria hacerte ver es que no basta solo con la estrategia para desarrollar una exitosa carrera profesional, sino que se debe contar en que empresa y rubro nos estamos moviendo y ademas mucha pero mucha SUERTE. Saludos.