He sido profesor universitario de Gestión de Proyectos y de Gestión de Empresas en la Universidad Central para alumnos de 5° año de Ingeniería Civil en Obras, y ahora de Taller de Consultoría para alumnos de Comunicación Estratégica de la Universidad Alberto Hurtado, también en 5° año.
Desde esta experiencia, y mi trabajo como voluntario y con voluntarios, lanzo dos declaraciones/denuncias:
1.- la universidad no está sirviendo para la nueva era.
2.- muchos jóvenes no andan con preguntas.
Digo que la universidad no está sirviendo para la nueva era, fundamentalmente por dos puntos: primero, muchas instituciones y muchos profesores son hijos y parte constitutiva fundamental del positivismo, postura filosófica que se basa en lo que existe ahí y en eso como cierto. Se mueve en el terreno de la verdad.
Esto, versus corrientes con influencias constructivistas o enactivas en las que el mundo no esta ahí dadom, sino que depende del observador o de la integración del observador o quien experiencia con el mundo. Se mueve en el terreno de la experiencia y las interpretaciones.
En segundo lugar, las universidades parecen operar en un modelo de fuente y distribuidora de conocimientos, y no en un sistema o comunidades de aprendizaje donde la persona se pone en el juego de aprender, y donde por lo tanto los conocimientos son un ingrediente más.
Para profundizar en esto, les recomiendo leer una entrevista que le hizo Atina Chile al Leo Maldonado sobre este punto (pinchar aquí).
Ahora bien, respecto de andar con preguntas, me refiero a lo siguiente. Las preguntas son una especie de anteojos y brújula, nos hacen ver cosas que no veríamos si no tuvieramos la pregunta, y dirigen nuestro vivenciar. Una pequeña historia para graficarlo.
Una vez conocí a un viejito artesano en el sur de Chile que era experto en fabricar sillas.
Me contaba que desde chico le interesaba tener un buen lugar para sentarse. Veía sillas, se hacía sillas, andaba en eso. Me decía: "siempre andaba con la pregunta de ¿cómo hacer una silla en la que se esté muy cómodo y no canse finalmente estar sentado?".
A veces tenía variaciones la pregunta, como: ¿cómo hacer que sirva para gente de distintos tamaños?, ¿cómo hacer que sirva para distintos fines, etc.?
El artesano de la historia anterior andaba viendo sillas en todas partes y todos los días. La pregunta ¿cómo debiera ser la silla perfecta? orientaba su atención, su experiencia, su búsqueda.
Pues bien, el ejemplo anterior se aplica a cualquier nivel. Como también se aplica a cualquier persona que si no tenemos preguntas andamos como dormidos, nublados, y la vida simplemente toma las riendas de NUESTRA vida. Pierdo libertad, pierdo dignidad, y me alejo de la felicidad, la realización, la autonomía, etc.
¿Cómo se vive sin preguntas?
¿Te puede importar algo y no tener preguntas al respecto?
¿Qué le pasa a nuestros jóvenes universitarios (por ahora) que no tienen preguntas?
¿La vida les está pasando por delante y no se dan cuenta?
¿Qué posibilidades tienen de realizarse si su vida no depende de ellos, y tampoco de la buena voluntad de otros?
¿Qué rol debieran jugar las universidades en este tema?
¿Qué es ser profesional ad portas del 2010 en Chile?
¿El nihilismo sigue siendo tal cuando es egosintónico, es decir no le molesta al que lo "padece"?
Finalmente, ¿cómo salir de esta encrucijada en que nos pone la historia? ¿cómo surfear la ola de este mundo cambiante? ¿cómo salir de esta?
abr
18
¿Cómo salir de esta?
Enviado por Francisco Cerda
el 18/04/2006 a las 15:31
Etiquetas: Comunicación Actualidad Habilidades fundamentales
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Cote Onetto
el 19/04/2006 a las 10:09
Que buena idea continuar la conversación aqui en el blog!!
Ayer, después de la clase en la UAH, me quedé bien pegada, volvía a leer la entrevista al Leo y otros rollos en su blog sobre la resiliencia, me puse a pensar en mis hermanos menores y lamentablemente algunos de ellos tampoco andan con preguntas en la vida.
Yo creo que la pregunta no es ¿cómo salir de ésta? porque no vamos a salir, estamos y no hay de otra, me gusta más cómo vamos a estar? como vamos a ser?... en el mundo que cambia permanenetemente y que no nos pregunta por tiempos, ritmos, o posibilidad de "esperar para estar seguros". Eso ya no existe, pero existió alguna vez?, bueno al menos nos contamos el cuento que antes era todo más estable, seguro y tranquilo y es un cuento que hoy no nos sirve.
A tus declaraciones yo le agregaría otra no menor que tiene relación con lo que dices pero que viene a complicar un poco más la cosa: muchos de esos jóvenes están desapropiados, o sea, a ellos "les enseñan (bien o mal)" y no pasa que "ellos aprendan", con esto quiero decir que dado el modelo universitario o de educación existente, los alumnos no están puestos como interlocutores válidos en el dominio del aprendizaje activo y tampoco ellos se ponen como tales, sino que sólo "reciben una educación", que juzgan, lo que me parece bien, sin embargo sólo juzgan, desde sus pupitres, lo que me parece muy mal.
Bueno, seguimos en esto y vemos qué hacemos el otro martes.
un abrazo
Responder
Pancho Cerda
el 19/04/2006 a las 12:23
Comparto y hago el punto en una cosa: de ninguna manera creo que la conversación tenga que ver con el valor de los jóvenes no con una generalización absoluta; creo que es el mundo que estamos produciendo a través de ellos.
Saludos
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