La vida de las ideas

1379419062327-Geiseres.jpgSobre la vida de las ideas, la forma que tienen de ir y venir, aparecer dos veces para una misma persona, relacionarse con las ideas de otros sin haberse conocido, y finalmente sobre la manera de conectarlas y darles sentido con atención a las desesperaciones y el propósito.

Hace poco recordé cuando a los 11 y 12 años tenía una financiera. Sí, prestaba plata. La idea original fue de un amigo, la fundamos juntos, luego le compré el 50%, y seguí "en la administración" por dos años. El interés era 5% diario, tenía un cuaderno con los registros y el contrato en la primera página. Un tarro de Milo que llevaba conmigo todos los días era la "bóveda". 

Debe haber sido un chiste para los profesores. Mis compañeros agradecían "el apoyo"·. Yo gozaba con la operación y poder ayudar a solventar esos gastos menores que todos queremos tener cuando niños. No recuerdo que las ganancias hayan sido un tema muy importante, y de hecho no lo fueron. 

Pero ahora veo que el emprendimiento, las ganas de ayudar, y lanzarse a ponerlo en acción ya estaban ahí.

Luego me ha pasado con el desarrollo de ideas. Es increíble ver cómo el proceso de maduración toma su tiempo. Conversaciones, clases, libros, conferencias, y el mismo trabajo, van constituyendo un proceso de cocción. Veo para atrás, y después de años toman súbitamente un nuevo sentido. Una nueva maduración. 

Un buen ejemplo y reciente es el Post-MBA. Han pasado 5 años, partiendo mi propio MBA, que escribía sobre los MBA como programas y la necesidad de que tuvieran un enfoque distinto sobre lo que era el management, el trabajo sobre la persona que estudiaba el programa, las empresas, su rol social, etc. 

Hoy, estudiando otro master, esta vez en Australia y en la escuela de filosofia, estoy poniendo en práctica esos viejos temas del Post MBA, y las ideas han tomado un nuevo vuelo. Me he encontrado leyendo cosas que leí en ese momento, pero que no me llamaban la atención. O con otros autores que también leyeron lo que yo habíá leído. O con proyectos más consolidados, que en ese momento eran ideas incipientes. Lo más radical es leer y re-leer a Henry Mintzberg. En su momento había lanzado el libro Managers not MBAs, un "must", y el programa internacional de Management, aunque los descubrí después de rayar con el Post MBA. Hoy además descubro que creó una comunidad de self-coaching, en escencia una comunidad de aprendizaje, ambos temas que también había venido tocando en este blog.

Otro ejemplo personal es el Emprendimiento. Tuve la suerte de comenzar trabajando en Emprendamos, dirigiendo un gran proyecto social en alianza con Un Techo para Chile y la Fundación Mercator. Nuestro foco era personas en condición de extrema pobreza. Luego lo hice en la misma Fundación Mercator, donde pude trabajar e intentar aprender directamente de Fernando Flores y otros que han sido maestros hasta el día de hoy. Pues hoy, 12 años después, me encuentro llegando, como si lo estuviese haciendo por primera vez, a la conclusión de lo valioso que es el emprendimiento como acción de hacerse cargo, generar valor, producir cultura, actuar en red, acción solidaria, etc.

Para el anecdotario es haber llegado a Robert Solomon, no porque recordaba el libro Building Trust (escrito con Flores), si no por su libro, It's Good Business: ethics and free enterprise for the new millenium

En definitiva, es bastante claro al mirar atrás, que vamos viviendo en un proceso sin origen ni final, sin intención conciente, probablemente, pero en una suerte de coherencia. Es claro que las ideas no surgen ni cerca de manera lineal y más bien "crecen" con nosotros. Pero en ese crecer, lo que hacen es también morir (aparentemente) y volver a nacer.

Por otra parte, es posible mirarnos también como portadores de ideas mucho más grandes que nosotros, colectivas e históricas, y que estas parecieran tomarnos para asomarse al mundo, pero no nos pertenecen como individuos. Sirve mirarnos a nosotros mismos como géiseres de ideas conectados "por debajo" a través de una fuente mayor y común. La ideas salen por cada uno de nosotros.

Lo que me parece adecuado en este contexto es conectar esas ideas con las desesperaciones y el propósito. La RAE dice que desesperación es "alteración del ánimo causada por cólera, impotencia o enojo", y me hace sentido. Esas inquietudes que nos persiguen y que nos incitan a movernos.

Y con el propósito, con esa respuesta a la pregunta de por qué y para qué hacemos lo que hacemos. Al menos en mi experiencia, las cosas calzan, las ideas toman una lógica, los caminos que he tomado también. Lo hacen ahora claro, y es la forma que voy encontrando para articular ese propósito. Así, los errores se pueden empezar a ver como ensayos, y los supuestos éxitos como otros ensayos, quizas más felices, pero ensayos al final. 

Ahora esa financiera infantil y otras cuantas aventuras me hacen ver un camino más largo del que pensaba y con más sentido del que creía.

Suerte con ese camino de conectar ideas.

|

Comentarios

Comentarios de este artículo en RSS

Comentarios recientes

Cerrar