La vuelvo a ver y puedo decir con total certeza que es de las cosas que cambió mi vida para siempre. La primera vez fue emoción y atracción. Luego vinieron algunos libros de Francisco Varela, y más tarde muchas veces en las que he visto esta entrevista en busca de respuestas, pero sobretodo de un estado de ánimo para enfrentar el mundo y la vida. Me costó darme cuenta que volvía a ella en momentos de mucha tensión o confusión.
Al volver hoy a ella, me surgió una reflexión que me viene acompañando desde el origen del movimiento estudiantil. La pretensión es poca: estoy convencido e invito a enfrentar el desafío desde una mirada que recoja a todos los sectores desde un Nosotros más grande. No creo en el pisoteo de ninguno de los dos lados. Ni siquiera creo que deban ser dos lados.
Lo creo desde la humildad necesaria de enfrentar un fenómeno sin respuestas y necesariamente con y desde valores que recojan lo nuestro. Lo creo desde mi apuesta por grandes decisiones que tracen un futuro y un camino común. Y lo creo desde una mirada humanista, reflexiva, realmente desafiante, y espiritual.
Los invito de todo corazón a ver una y otra vez esta entrevista al gran Francisco Varela. Seguramente el pensador que más me ha influído.




